SONDA LAMBDA

Más ahorro, Menor contaminación

 

Bosch fue la primera empresa en producir en serie el sensor de oxígeno, conocido también como sonda lambda. Eran los años 70 y desde entonces la industria automotriz utiliza como equipo original, reduciendo los niveles de gases contaminantes que producen los vehículos.

 

La sonda lambda es un componente muy importante del sistema de inyección. Su perfecto funcionamiento garantiza gases de escape limpios y economía del combustible.

La sonda lambda funciona como una nariz electrónica. Huele (mide) los gases de escape y evalúa la combustión. Una parte del sensor está en contacto con los gases de escape y la otra con el exterior. Si la cantidad de oxígeno en ambas partes no es la ideal, envía una señal a la unidad de comando para que ésta varíe el volumen de combustible inyectado.

Debido a su ubicación en el colector de escape, la sonda lambda está expuesta a las peores condiciones de funcionamiento. Golpes, hollín, gases contaminantes, variaciones extremas de temperatura y otras agresiones que acortan su vida útil. Cambiarla oportunamente ahorra combustible y contribuye a reducir los niveles de contaminación.